Gracias 2017: 5 cosas que aprendí de ti

A finales del 2016 declaré el 2017 como el año de la gratitud. Este compromiso lo hice sin imaginar que sería un año lleno de pruebas, pero como dice el refrán popular: “Dios no le da carga a sus hijos que no puedan soportar”. Con todos los tropiezos y dificultades que representó este 2017 para mí, hubo algo que nunca olvidé y fue mi compromiso de AGRADECER.

En estos 12 meses, 52 semanas y 365 días convertí cada prueba, cada tropiezo y cada dolor en agradecimiento y eso trajo como resultado una ola de buenas vibras y sorpresas inimaginables. Es por esto que puedo dar fe, de que si aprendes a vivir desde la gratitud tu vida adquiere un matiz diferente.

Pero para no hacer este cuento más largo, aquí les dejo mis lecciones aprendidas en este 2017:

  1. Tienes derecho a poner tus metas en pausa.

Yo siempre trabajo por lo que quiero. Desde que aprendí a vivir con propósitos no hay un año, mes y día en el que no trabaje para lograr esas cosas que deseo. Pero este año fue un desastre en ese sentido. De mis 5 metas principales para el 2017 solo pude lograr 2 y no les miento, me siento mal. Pero se presentaron múltiples razones que me impidieron lograrlo y aunque me culpo por no haber puesto más de mi parte, al final de cuentas comprendí que mi salud es lo primero y que me quedan muchos años más para alcanzar esas metas que puse en pausa. Esto me enseñó a no ser tan dura conmigo misma y a entender que no soy súper poderosa. Todos somos humanos y todos tenemos derecho a hacer una pausa y respirar.

  1. Sonríe frente a quienes te critican y sigue viviendo.

Este año sucedió algo que me impactó exageradamente. Recibí duras criticas directas e indirectas, fui el centro de atención de algunos comentarios malintencionados y descubrí que con esto esas personas lograron afectarme emocionalmente. Pero yo digo que el que critica siempre especula y asume, el que critica no conoce tu proceso, no conoce tus batallas y no conoce tus derrotas; y por eso no es la persona idónea para dar una opinión. Mucha gente llama a este tipo de personas “HATERS”, pero yo digo que simplemente son personas perdidas. Perdidas en la desinformación y el desconocimiento. Mi reacción ante estos acontecimientos simplemente fue mantener la calma y sonreír. He tenido que ver a estas personas a la cara y mi única reacción ha sido actuar como que nada de esto ha pasado. Ya que he aprendido a pagar con amor en vez de resentimiento. Aprendí que yo soy dueña de mi vida y que nadie la conoce más que yo, por esa simple razón, aprendí que nada ni nadie puede alterar mi paz si yo no se lo permito.

Tu criticando y yo en Dubai 🙂
  1. Desconectarse es la mejor terapia para el alma.

Con el auge de las redes sociales y el protagonismo que le hemos dado a la vida pública, muchos nos hemos olvidado de como se sentía vivir sin celular o al menos sin redes sociales. Este año decidí desconectarme de estas plataformas (creo que muchos lo han notado), y mágicamente mi dependencia a las redes sociales desapareció. Porque aunque muchos no se atrevan a admitirlo, la dependencia es real y en algunos casos hasta problemática. Mientras estuve pasando procesos difíciles relacionados a mi salud y bienestar emocional mi mejor terapia fue: no ver y no publicar. Y así fue que convertí mis redes sociales en una plataforma con sentido y propósitos para mí. Mi regla hoy en día es: solo publicar lo que vale la pena compartir. Mi celular se convirtió en un simple accesorio para conectar con la gente que amo y que de verdad merecen saber todo sobre de mí, y mis redes sociales se convirtieron en una plataforma para compartir mensajes de valor.

¿Cuándo fue la ultima vez que fuiste a un restaurante y dejaste tu teléfono guardado en la cartera y decidiste solo hablar y comer?

¿Puedes hacerlo o sientes que la necesidad de publicarlo te controla?

Piensa en eso este 2018

 

  1. Se puede cambiar vidas contando historias.

Como ya he comentado en otros artículos, este año lo considero para mí como una montaña rusa. He estado desde lo más bajo hasta lo más alto y esto me ha motivado a contar muchas historias con el corazón abierto. La mayoría de la gente no se atreve a comentar públicamente las cosas que mis artículos los han hecho sentir; pero en la intimidad y confianza que han desarrollado algunos lectores conmigo, muchos me han contado como algo que escribí les cambió su forma de ver la vida. Y no solo mis historias han tenido un gran impacto, las historias de LOS DOCE han servido de empuje y motivación para esa gente joven y trabajadora que le hace tanta falta que les recuerden que hacer las cosas bien tiene una recompensa. ¡Sigamos cambiando vidas a través de las historias!

  1. Después de la tormenta llega el arcoíris.

Los primeros meses de este año fueron una total tormenta. Desde perder un hijo hasta enfrentar un posible diagnostico de cáncer, para luego intentar recuperar lo que esas experiencias me habían arrebatado emocionalmente. Batallar día a día con esas realidades, en un mundo donde a poca gente le importa realmente lo que tú sientes o haz pasado, más que una tormenta yo digo que parece el fin del mundo. Pero como dije al principio, nunca me olvidé de agradecer. Cada vez que me chocaba una ráfaga durante esta tormenta, yo me decía: “Mañana es otro día”, “Tú puedes Sonia”, “Todo pasa”, “Mañana te vas a reír de todo esto”, y así fue. Todo comenzó a tomar su orden y terminé cumpliendo metas y viviendo sueños que nunca imaginé y que nunca me planteé para el 2017. Desde visitar Dubai, hasta estar esperando a mi bebe arcoíris, la bella hija a quien no planifiqué, pero que llegó a mi vida para demostrarme que las promesas del cielo se cumplen en su tiempo y no en el mío.

 

El 2017 sí que fue el año del agradecimiento, porque no faltó un solo día en el que no comprendiera lo importante que es expresar gratitud por lo que se pierde, por lo que se tienen, y por lo que vendrá. Deseo que este 2018 sea un año de transformación para ti, que aprendas de las pequeñas cosas, que agradezcas hasta el más mínimo detalle y que encuentres esa pasión que te haga vibrar de emoción, como ha sido para mí compartir con ustedes mi vida y mis experiencias a través de este blog.

Declaro el 2018 como el año de RECUPERAR. Te invito a que le arrebates a la vida todos esos momentos, experiencias y cosas que te dejaste quitar en el 2017, tal vez por circunstancias que no estuvieron en tus manos o tal vez sí, pero lo importante es dejar las excusas a un lado y RECUPERAR todo lo que se te escapó de las manos.

Con cariño,

La Tipa.

¡Feliz Año Nuevo!

 

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Autor: soniacastillo25

Hola Soy So! La Tipa! Cuando escribo vivo. Me podrás encontrar entre lápiz y papel, té, libros un avión y mi mat de yoga.

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