Mi bebe estrella y mi bebe arcoíris: una historia de resiliencia, esperanza y fe.

¡Estoy embarazada!

No se imaginan el deseo que tenía de gritarlo a los cuatro vientos. ¡Una vida crece dentro de mí! Y aunque es un proceso natural y común para muchas mujeres, yo digo que mi embarazo tiene un toque especial y más que nada sobrenatural.

Pero antes de entrar en detalles quiero que sepan que el título de esta historia tiene un significado especial, y por eso voy a explicarlo antes de entrar en los detalles. Se le denomina bebe estrella, al bebe que se pierde antes del nacimiento, y se llama así porque su luz brilla en el cielo como una estrella fugaz, ya que su paso por la tierra es momentáneo. El término “bebe arcoíris” se utiliza en los foros de maternidad para hacer referencia al bebe que se concibe y nace luego de una pérdida durante un embarazo o parto anterior. Y son llamados arcoíris porque su llegada se asemeja a la belleza del arcoíris luego de una terrible tormenta. Entonces por lógica, el hecho de estar embaraza de mi bebé arcoíris, les hace entender que también soy madre de un bebé estrella.

Mi bebe estrella, a quien cariñosamente apodé “mi pececito”, fue un bebe planificado, deseado y muy esperado, quien con solo nueve semanas de presencia en mi vida me enseñó a valorar el regalo de la vida, me enseño a vivir el presente, y me enseñó el verdadero significado del amor maternal, ese amor que sobrepasa los límites del entendimiento y que nunca lo dejas de sentir aunque literalmente ese hijo ponga en riesgo tu vida.

Sí, perdí un hijo, y creo que nunca olvidaré estas palabras: “Lo siento, pero no hay latido”. Habían pasado días desde que mi útero pasó de ser cuna de vida, a ser un oscuro cementerio. Pero es que cuando deja de haber vida, ya nada tiene razón de ser, -decía mi doctora- y una debe hacer lo que debe hacer. Debes despedirte voluntariamente de quien amas. Mi doctora me dio las instrucciones, y a mí solo me quedaba tomar mis pastillas y esperar. Fui sometida a un aborto químico y luego a un legrado[1]. Y es que se te va la vida poquito a poco cuando debes levantarte de tu cama sangrando; y no solo desde el útero, también del corazón, porque sabes que esa es la señal que da inicio al final. Y un final totalmente inconcluso, porque en estos casos las despedidas no están formalmente permitidas.

Allí estaba yo a las 6:23 de la mañana en una sala que llaman pre parto. Sí, que irónico lugar para colocar a una mujer como yo, rodeada de parturientas felices, mientras a mí se me iba la vida en cada contracción. Ese lugar donde nadie te mira a los ojos con felicidad porque saben que estas rodeada de muerte. Y es con ese pujo seco, doloroso y desmesurado del parto que sientes como se va desprendiendo la cuna de un milagro, ese milagro que habitó en ti. Fue en ese diminuto inodoro de la sala de pre parto donde parte de mi vida se fue contigo.

Al despertar de la anestesia casi eterna en la que se encuentra tu útero y tu corazón, solo sientes un vacío, que solo la que lo ha vivido puede sentir, pero que con palabras nunca podrá describir. Y a pesar de lo que ustedes puedan entender, este aborto me salvó la vida, y a continuación les explico por qué.

Yo soy una de mil. Yo soy la “poco suertuda” de las estadísticas. Luego del legrado y gracias a la biopsia que realizan de los restos, nos enteramos que mi embarazo “podría” ser un embarazo molar. Un embarazo molar o mola hidatiforme, es un tumor poco común que se forma en el interior del útero al comienzo de un embarazo y es un tipo de enfermedad trofoblástica gestacional, que puede provocar cáncer. La mola parcial, es consecuencia de una fecundación con mayor dotación genética de lo normal; significa que hay una placenta anormal y algo de desarrollo fetal. Y aunque al principio quise engañarme y creer algo que no era, resultó que dentro de mí estaba creciendo un error genético que podía acabar con mi vida. (Y sí, todavía en mi país el aborto terapéutico esta prohibido, o sea, que hoy yo podría tener cáncer o estar muerta si no lo hubiese perdido de manera natural).

Pero independientemente de la decepción, el miedo y la incertidumbre, mi bebé estrella más que un error genético para mí fue un maestro, porque me enseñó que nunca debemos perder la esperanza. (¿Recuerdas el artículo de mis 26 años? Esto era lo que estaba viviendo. ¡Lo puedes leer dando click aquí!)

Los meses siguientes a esto sin dudas fueron los meses más difíciles de toda mi vida. Ningún sufrimiento o dolor se compara con la pérdida de un embarazo deseado, pero enfrentar al mismo tiempo la posibilidad de una enfermedad mortal como consecuencia de algo que planificaste y deseaste, lo coloca en el punto máximo de las incongruencias. Creo que no hay mejor ejemplo para describir mi situación que la famosos frase: “entre la espada y la pared”. Por meses así mismo estuve yo, inmóvil, frizada, y sin poder dar un solo paso. Esta experiencia me robó tiempo, me hizo alejarme y me hizo desenfocarme. Por primera vez en mucho tiempo no tenía idea de qué haría con mi vida o por donde debía comenzar de nuevo. Todo lo que amaba perdió sentido y todos mis planes para el 2017 fueron colocados en pausa. Y aunque por necesidad debes seguir trabajando y viviendo el día a día, sabes que al final de la jornada lo único que sientes es que parte de tu vida se fue con ese bebe.

Pero luego de mucha meditación, crecimiento espiritual, terapia, y automotivación, mi vida comenzó a volver a la normalidad, y poco a poco conocí el verdadero significado de la resiliencia. Pero tuve que pasar por una verdadera tormenta para descubrir:

  • Que no somos superpoderosos.
  • Que mostrarnos vulnerables frente a los demás no nos hace débiles, por el contrario nos acerca y nos confirma que todos somos iguales.
  • Que la adaptación y la aceptación requiere tiempo, y que todos debemos vivir procesos difíciles alguna vez para entender el valor de la vida y las cosas.
  • Que hay que soltar, aferrarte a tus deseos imposibles te cierra puertas.
  • Que algunas veces nuestros planes no son los planes que la vida tiene para nosotros, y que debemos aprender a redefinirnos y a tomar nuevas direcciones.
  • Que el duelo de una mujer que ha abortado es largo, tedioso y muy distinto a cualquier otro. Pocos te entienden y la mayoría insiste en restarle importancia a tu dolor, asegurando que pronto vas a tener otro bebe; como si se tratara de sacar un clavo con otro clavo, como si un hijo sustituyera al otro.
  • Que tal vez por primera vez en tu vida sientas envidia de otra mujer. Que ver a otras embarazadas te romperá el corazón. Que tal vez te sientas culpable. Que tal vez tengas miedo. Que tal vez no quieras ver a nadie. Que tal vez hagas un millón de crisis de nervios. Que tal vez sientas que te estas volviendo loca poco a poco. Pero lo más grande es que en algún momento debes aceptar que ese dolor nunca se irá, pero te aseguro que en el camino aprenderás a seguir viviendo.

En fin, mi bebe estrella fue y seguirá siendo para mí una experiencia necesaria, y transformadora. Pero más que nada, un recuerdo de que la vida es un ratito y que hay que vivir el presente. Con un te amo infinito y con una sonrisa en el rostro finalmente te de dejo ir sin rencor para que nades lejos. Ya que entendí que tu misión no era terrenal, tu misión es celestial.

Con estas palabras cierro este ciclo, y con la mayor alegría de mi vida me abro a una nueva experiencia de vida. Y por eso ahora les voy a contar la maravillosa historia de mi arcoíris.


Mi bebe arcoíris

A estx pequeñx he decidido llamarle “mi rabo de nube”. Sí, como la canción de Silvio Rodriguez, porque eso significa para mí: Un barredor de tristeza y mi genuina y verdadera esperanza luego de la tormenta. Quien como rabo de nube llegó en forma de torbellino inesperado. Sin planes, pero con propósitos. Devolviéndome la ilusión que da la maternidad y provocando en mí explosiones de fe inmensurables.

Lo primero es que este bebe no fue planificado, de hecho, en principio fue evitado; y de modo inexplicable para nuestra lógica humana se formó. Como estábamos asustados por la experiencia anterior decidimos no contarle nada a nadie. Pero la confirmación divina no se hizo esperar y una profeta anunció la buenanueva, LITERALMENTE.

La pastora de mi suegra durante una oración le dijo: dile a tu hijo que será padre y que ese embrión ya esta formado. Mi suegra inconsciente de la realidad, le comunica a su hijo el mensaje y desde ese momento con 5 semanas de embarazo en secreto, no pudimos esconderlo más. Dios había dicho que sí, aunque nosotros con nuestro miedo aun no lo queríamos contar.

Quienes me conocen saben que yo no soy una persona estrictamente religiosa, pero sí saben que he decidido vivir mi espiritualidad sin ataduras y sin denominaciones; yo no me congrego, ni me defino bajo ninguna religión en específico. Mi base se encuentra en el cristianismo, pero tengo las puertas abiertas a todo lo que llene de paz mi corazón. De la biblia el único versículo que me sé es “Dios es amor”, y por eso he decidido vivir mi vida entorno al amor, porque para mí es la forma de estar más cerca de Dios. Y creo que para Él eso ha sido suficiente, pues desató su sobrenaturalidad sobre mí como muestra de amor y compromiso.

Por eso es que me atrevo a decir que mi embarazo tiene un ingrediente sobrenatural, y se que algún día tanto mi bebe como yo descubriremos las razones por las que Dios decidió unirnos de este modo tan espontáneo e inesperado. No les voy a negar que sigo teniendo miedo, eso es algo inevitable para toda mujer que ha perdido un hijo, pero lo que sí se es que pase lo que pase viviré esta experiencia como una historia de resiliencia, esperanza y fe.

Con cariño,

La Tipa y un su tipitx.

[1] Se denomina aborto químico, al aborto que es inducido por medicamentos. Los medicamentos de referencia son la mifepristona ayudado con el misoprostol.

 

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Autor: soniacastillo25

Hola Soy So! La Tipa! Cuando escribo vivo. Me podrás encontrar entre lápiz y papel, té, libros un avión y mi mat de yoga.

3 thoughts

  1. Sonia, admiro mucho tu forma de ver y vivir la vida. Lamento mucho lo de tu bebé, y te felicito por la nueva vida que ahora gestas. Espero y te deseo de corazón que tengas un embarazo sano y que tu rabo de nube llegue a tus brazos sano y salvo para que puedan enseñarse mutuamente lo que estoy segura será de las mayores aventuras para La Tipa. Escribes de una forma hermosa y eres muy valiente en compartir tu historia. Te mando un abrazo muy fuerte lleno de buenas vibras y deseos.

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  2. Hola Sonia, felicidades por tan hermosa noticia. Yo pase por ese mismo proceso que pasaste, perdí mi bebe estrella, y recibí mi bebe arcoiris 🌈 su nombre es Ambar, ya la has visto en mis redes. Dios es el único que sabe el por qué de las cosas, te deseo toda la felicidad del mundo, y que tengas un embarazo feliz pero sobre todo súper saludable !!!!

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  3. Sonia muchas felicidades he leído tu linda y conmovedora historia, y te deseo muchas bendiciones en esta nueva etapa de tu vida, Dios tiene un propósito especial con cada uno de sus hijos y el es grande y su misericordia es infinita!!! Te deseo mucha salud y un embarazo 🤰 lleno de mucha salud, y lo mekwsta por venir felicidades para ti y todos los que te rodean.

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